Hice una primera entrevista telefónica con recursos humanos y después otra segunda entrevista telefónica con el director de marketing. Ambas sin cámara y un poco impersonales.
Tras esas dos llamadas me descartaron del proceso. No me pareció que hiciesen preguntas complicadas, pero tampoco nada que les diese una idea clara del perfil del candidato. Creo que para un puesto en marketing, perderse la comunicación no verbal (al no haber cámara) es perjudicial.